2015-09-15

V. COrtésDesde pequeña, esta microempresaria de la IX Región de la Araucanía supo elaborar dulces caseros, pero hace un tiempo le dio un giro a su trabajo. Hoy destaca por la originalidad y perseverancia.

Mermeladas y licor de copihue, eso es lo que hace la emprendedora de Loncoche, Verónica Cortés. Por años se dedicó a preparar dulces de diversos sabores, hasta que un día quiso innovar con la flor nacional. “Me di cuenta que se hacían mermeladas con flores y me dije: ¿Por qué no con Copihue? Investigué y supe que no hacía mal. Como estoy rodeada de ellas en mi casa, decidí salir a recolectar”, recuerda.

Fue así como empezó a manipular pétalo a pétalo y a prueba de errores, aprendió. “De primera no me quedaba bien, pero fui mejorado hasta que logré el punto de cómo se debe consumir”, señala. Así también, debe dedicar bastante tiempo para hacer el licor, un trabajo que le demanda alrededor de seis meses para obtener el sabor perfecto.

Para realizar estos productos, Verónica cuenta con la autorización necesaria para ser de su emprendimiento el más original de la zona. “Tengo permiso para comprar alcohol y aguardiente, además soy copihuera nacional. No es llegar y sacarla”, afirma. Su creatividad y esfuerzo fue premiado, hace algún tiempo, en la feria de Navidad organizada por la oficina de Villarrica de Fondo Esperanza (FE). Un estímulo que la impulsa a seguir luchando por cumplir su sueño: Ser reconocida en todo el país como artesana de mermelada en conserva.

Hace años que Verónica sabía de la existencia de FE, cuando supo que llegaba a la comuna no dudó en integrarse junto a sus compañeras del Programa Jefas de Hogar de la Municipalidad de Loncoche. “Todas teníamos ganas de contar con un apoyo, por lo que no fue difícil juntar a las personas y formar el grupo”, cuenta. “Pioneras de Loncoche” fue el nombre escogido para el primer Banco Comunal (BC) del sector.

“Somos pequeños productores que necesitamos capital para comprar los materiales y lo conseguimos gracias a Fondo Esperanza”, dice. Son 20 emprendedores que disfrutan de la compañía del otro, pero principalmente de la posibilidad de darle un empujón a sus negocios, ya que, simplemente, esperan crecer.

Además de dar a conocer su trabajo en todo Chile, Verónica desea instalar una sala de procesos, pero con resolución sanitaria con el fin de preparar más y mejores mermeladas, chocolates, galletas y licor de copihue. “Por años mis hijos fueron lo primero, ahora ellos están grandes y graduados de la universidad. ¡Es tiempo para mí!”, finaliza.

V. Cortés 3

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